Víctor de Sal y Amor — Pasión por la cocina española en el corazón de Tokio
Víctor
Fundador de Sal y Amor, restaurante español en Tokio. Llevó la cocina de su tierra al otro lado del mundo.
Fundador de Sal y Amor, restaurante español en Tokio. Llevó la cocina de su tierra al otro lado del mundo.
Resumen
Víctor, japonés de padre español, creció en Tokio con una identidad completamente japonesa hasta que a los 18 años redescubrió a su familia española en un viaje a Madrid. La experiencia de sentir el cariño de sus tíos y primos sin poder comunicarse con ellos le impulsó a mudarse dos años a Madrid para aprender español. Allí conoció a Kenta, un cocinero japonés con quien forjó una amistad que se convertiría en sociedad empresarial.
Con un plan maestro de tres años —Víctor estudiaría vino y ahorraría capital mientras Kenta perfeccionaba la cocina española en Madrid—, abrieron Sal y Amor en Daikanyama a los 29 años. El restaurante, especializado en arroces y cocina española auténtica, se convirtió rápidamente en referencia para la comunidad española de Tokio y obtuvo el Bib Gourmand de Michelin. Sin ajustar sabores al paladar local, demostraron que la autenticidad era su mejor estrategia comercial.
La expansión continuó con La Panza en Ginza, Bar Portillo en Nakameguro y otro Portillo en Marunouchi, pero la pandemia casi destruye todo. Con tres restaurantes abiertos, empleados fijos y un cuarto local listo para inaugurar, Víctor contempló la bancarrota personal e incluso planteó divorciarse para no arrastrar a su mujer a la deuda. Las ayudas del gobierno japonés, calculadas sobre la facturación previa, le salvaron.
Hoy, con una deuda de entre dos y tres millones de dólares que ya no le asusta, Víctor define su ikigai no como ganar dinero sino como expandir la cultura gastronómica española en Japón. Lleva a su equipo a España anualmente, organiza sesiones de estudio de cocina hasta las tres de la mañana y elabora productos caseros como chorizo y licores. Su historia es la de un mestizo que encontró su identidad en la intersección de dos culturas y la convirtió en misión vital.
Mejores citas
“Se hizo fácil la vida porque tenía cosas súper claras. Sabemos dónde vamos. Me voy a trabajar muchísimo, ahorrar dinero y aprender vino.”
“Ya no me da miedo porque tengo demasiada. Tengo tanto que no me da nada de miedo. Sumar otros cien más... bueno, ¿qué va a cambiar? No cambia nada.”
“Mi ikigai es que los japoneses sepan más de la comida española. Y que el mercado de hostelería de comida española sea más grande. Si fuera solo para mi dinero, no trabajaría tanto.”
“Cuando monto un restaurante siempre intento montar un restaurante donde yo querría ir. Si fuera esto cerca de mi casa, yo iría todos los días.”
Temas tratados
- 00:00:13Presentación
- 00:02:24Crecer como mestizo en Japón
- 00:04:33¿Racismo o sociedad cerrada?
- 00:08:29La familia española y el reencuentro
- 00:15:07Dos años en Madrid
- 00:16:25El Castellano: el restaurante del padre
- 00:19:09El plan maestro: Sal y Amor
- 00:32:07El despegue y el Bib Gourmand
- 00:34:40Filosofía del restaurante
- 00:36:08La expansión: La Panza, Portillo, Marunouchi
- 00:47:21La pandemia: al borde de la bancarrota
- 00:56:27Tokyo Vice, Yakuza y los restaurantes
- 00:58:31La etapa de modelo
- 01:03:14La separación con Kenta
- 01:09:04La deuda, el miedo y el futuro
- 01:11:52Ikigai: expandir la cocina española en Japón
- 01:17:18Equipo, viajes a España y alma del negocio
- 01:21:55El makanai: la comida del equipo
- 01:27:43Cierre
- 01:28:51Despedida